Esta mulata nacida en 1982 es la nueva apadrinada del prolífico productor Dan Auerbach, mitad cantante y sonante de los popularizados The Black Keys cuyo estatus detrás de los controles está creciendo progresivamente gracias a un afinado olfato como arreglista, amén de un ojo privilegiado a la hora de elegir muy bien de quien rodearse. En esta ocasión presenta a Valerie June Hockett, una talentosa artista de renombre local en la ciudad del Rock and roll. Después de tres albumes autoproducidos da el salto discográfico con este fabuloso tratado de enraizados cánticos afroamericanos editado por Sunday Best.

En su primer single, «Workin’ woman blues«, ya presenta sobre la mesa algunas de sus principales bazas, a saber: una dulce voz aniñada formada en la escuela Gospel de Memphis, un estilazo tocando blues con la acústica y una capacidad de síntesis que le evita perderse en florituras y consigue que el oyente no distraiga su atención ni por un segundo. Los arreglos de metal y las líneas de bajo son cortesía del señor Auerbach pero el peso recae exclusivamente en la personalidad de la June.

«Somebody to love» es una preciosa balada en forma de vals que se mece con el balanceo del violín y declara su necesidad de amar (tras el divorcio de su ex-pareja y ex-compañero artístico) sobre el colchón al teclado del genuíno Booker T. Jones. Definitivamente Dan, repetimos, sabe rodearse de los mejores. Con «The Hour» sigue el gospel en tiempo de 3/4 y desaparece toda sospecha sobre la credibilidad de la chica, aquí hay calidad y no solo una cara bonita. Calidad confirmada a continuación con la triste y bella «Twined & Twisted«, una auténtica delicia que hará estremecer al receptor más allá de lo ligeramente estridente de su timbre vocal.

En la siguiente sección de coplas es donde se hace más evidente la mano del capitán Auerbach, teclados sudorosos, fuzz con el grifo abierto y bajos cadenciosos arropan «Wanna Be on your Mind» y la titular «Pushin’ Against a Stone«, mientras que en el desnudo blues «Tennessee Time» y en la country «Trials, Troubles, Tribulations» una perfectamente mimetizada Valerie pierde protagonismo bajo la alargada sombra del Tecla Negra. Eso no significa, claro está, que el nivel decaiga un ápice.
En «You can’t be told» directamente parecen ser los propios Black Keys quienes inviten a la señorita June a cantar una de sus canciones.

«Shotgun» vuelve a demostrar que el terreno en el que mejor se mueve Valerie es el de las baladas. Su lamento es grave y profundo y la minimalista guitarra slide hace de la canción una cosa mucho más oscura y seria. Para cerrar el disco «On my way» supone la mejor declaración de intenciones, un country blues bellísimo en el que la autora se vuelve a poner tierna y su personalidad brilla sin necesidad de tomar prestado nada de nadie.

Este Lp recuerda en muchos momentos al espectacular Keep It Hid, debut en solitario de Dan Auerbach, en el sentido de que parece un trabajo absolutamente libre, casi improvisado y poco cocinado, fresco y ardiente, orgánico y perpetrado sin perder la espontaneidad del directo. Será por eso por lo que las canciones de Valerie finalmente salen reforzadas en su mayoría, y también, quizás, sea ese el verdadero mérito y riesgo de Dan, cuyo sonido es ya tan reconocible dirigiendo su propia banda como ayudando a crecer (o renacer) a otros artistas.

Workin’ woman blues

Texto e ilustración por Zorro de la Dehesa 
 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Content is protected !!