Si este documental no existiera alguien tendría que inventarlo.

El debut como cineasta de Francisco Bech dignifica la memoria del genial rockero sevillano Silvio Fernández Melgarejo con una cinta que se beneficia de su interesantísima vida y obra pero que funciona a las mil maravillas en sus manos sin necesidad de manidos trucos o artificios.

A la diestra del cielo” comienza con el ilustre Silvio llegando en coche a la entrega en Sevilla de la medalla al mérito rockero, la multitud corea su nombre y el saluda con su coñac en la mano. Inmediatamente después se nos introduce al artista con un fragmento de las delirantes entrevistas que le hizo Jesús Quintero, donde declara: “me conformo con todo, es la única forma de vivir medio tranquilo. ¿Te vas a lamentar de algo?“.

Bajo esta premisa podemos englobar la filosofía de vida del músico. Pero claro, sólo después del visionado de la película, conocida la historia, podemos entender cómo llegaría a tal afirmación y cómo algunos episodios de su vida le marcaron el camino a seguir.

El largo de Bech y la leyenda Silviana se retroalimentan mediante episodios a modo de anécdotas. Con tradicional orden cronológico el espectador va descubriendo a un hombre único, desordenado y de todo menos convencional. Un rockero católico al que le gustaba pasarlo bien, beber en abundancia, y vivir la vida sin respirar miseria a base de morro, genialidades y por qué no decirlo, también algún tropiezo.

Las palabras de Ricardo Pachón, los hermanos García-Pelayo, Andrés Herrera “Pájaro”Rockberto TabletomLuz CasalPive Amador o Raimundo Amador sobre el cantante (y baterista) aportan los datos para reconstruir el mito: Smash, su matrimonio y divorcio con Caroline, la legendaria grabación del antológico y rockanrolero debut con Luzbel (Al este del edén, RCA, 1980…por cierto, ¿cuándo van a reeditarlo en condiciones?), sus escapadas en avión, sus solos de batería, el cortometraje con Alberto García Alix, el magistral Fantasía Occidental, el concierto en Almonte… desternillantes momentos todos ellos. La prueba definitiva para asegurar que el documental aprueba y trasciende el tópico es que el espectador no necesitará conocer nada sobre Silvio para pasar un buen rato, el entretenimiento y la emoción están garantizados.

Más triste es la última etapa del artista, a partir de mediados de los 90, cuando su estado de salud se deteriora seriamente a causa del alcoholismo que arrastraba desde décadas atrás. Sin embargo, en la vida de Silvio no hubo lugar para lamentos y el film no decae. Por contra, el calado dramático de A la diestra del cielo crece en gran parte debido a  la triste pérdida del músico, cuidada con la objetiva y respetuosa mano del director.

El documental termina mostrando a un Silvio que se niega a dejar este mundo sin dar los últimos ladridos, más negro que nunca, con un último disco lleno de estándares y versiones acompañado de los Diplomáticos.

Las palabras de Pive Amador definen de manera acertada y resumida el aura de un fenómeno que llevó su procesión por dentro pero que hizo grandes a los que le rodearon: “El no creía en el futuro y menos aún en el pasado, por lo que disponía de un presente mucho más amplio que el resto“.

Rezaré

La estampa de la madre de Silvio abrazada a su nieto Sam Fernández (también batería y cantante) es el perfecto colofón a esta necesaria revisión de la vida del genio Trianero. Como diría mi buen amigo Arsenio Cañada, solemne, distendida y finamente improvisada.
Imprescindible

Texto e Ilustración por el Zorro de la Dehesa (artículo corregido, originalmente publicado en Serie B fanzine el 9 de mayo de 2008)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Content is protected !!