Echo un ojo a la pared cuando me topo con que mi vieja estantería de casetes ya no está. No recordaba que hará pocos meses la retiré volviendo así a desnudar un espacio que no veía la lumbre desde mi pre-adolescencia.

La recuerdo perfectamente, era una casete de cromo con una portada customizada para la ocasión con no pocos recursos de embrionario ingenio gráfico. En la cara B contenía algunos desperdigados temas de Your Invitation to Suicide (1993, Munster Records), disco tributo al dúo neoyorkino Suicide con apariciones de Los Gories, Flaming Lips, Luna o Mudhoney (esta última es la única que recuerdo). El resto del minutaje era cosa de Show World (1997, Universal), hasta este 2012 último disco de Redd Kross. Contenía aquel compendio una serie de trallazos de vigoroso power-pop, levemente más edulcorado que su material pretérito que junto con los Posies circa Success (1998) completaban para mí un perfecto díptico de enérgicos pildorazos. La rabia del grunge que nos había amamantado unos años atrás daba por tanto paso al descubrimiento de la melodía.

Poco tiempo después mi colección se vió invadida por el disco compacto y con su brutal irrupción la copia digital multiplicó exponencialmente las necesidades de espacio. En una de aquellas cajas de 10 virginales posavasos (5 para mí, 5 para mi hermano), el 20 % del material se reservó al grupo de los hermanos McDonald. Por un lado Third Eye (90), con melocotonazos como «Annie’s gone» (su mayor éxito ever), «The Faith Healer» o «Shonen Knife«, y por otro Phaseshifter (1993) con «Jimmy’s Fantasy» o «Lady in the front row«. Perfecto equilibrio entre distorsión y regustazo Beatlesque en cada estribillo, la música de Redd Kross sonaba en el estéreo cada fin de semana en los minutos previos a tomar la calle mientras nuestros cuellos tenían que soportar acompasados y violentos azotes.

Más tiempo pasó y de cuando en vez volvíamos, principalmente a esa trilogía, en busca de neumáticos ejercicios de vitalismo pop, añorando de un lado aquellos años gloriosos y del otro a un grupo del que no teníamos noticias posteriores a la desaparición en 1999 de su 2º guitarra Eddie Kurdziel (absorbido por una espiral de drogadicción).

Con el nuevo siglo tuvimos conocimiento de material en solitario del cantante y guitarrista Jeff McDonald y del divertimento Ze Malibu Kids (proyecto recreativo que involucró a su hija). Se empezaban ya a oir voces acerca de su regreso. El primer lustro de la década devuelve a los californianos a prodigarse en directo (en 2006 pisan nuestro Azkena Rock Festival) y, en los últimos años, con la amenaza de nuevo álbum a la vista las visitas a nuestro país se harán más y más frecuentes.

Grabado en 2 semanas de 2007 y mezclado a lo largo de los últimos 5 años, Researching The Blues (el título, como tantos textos suyos es pura coña) es más de lo que pudieramos esperar de ellos a estas alturas de la película. De hecho, en mi caso, tanto tiempo de espera me hizo no lanzarme sobre el disco cual rapaz a la presa, ya que mi ilusión se había desinflado. Poco a poco, no sin celo, le acabaría dando la cara y oye, al final he tenido que desempolvar mi air guitar y no he parado de practicar con cada riff de los muchos que contiene este disco.

«Researching The Blues«, «Stay Away from Downtown» y «Uglier» (vaya letrita!!) abren el paquete repartiendo metralla a cascaporro. «Dracula’s Daughter» nos devuelven a los momentos más reposados de Show World y parece que no ha pasado el tiempo. «Meet Frankenstein» es aún más Beatle que cuando a los Redd Kross les daba por ponerse Beatles. «One of the Good Ones» tal vez sea la más prescindible de no ser por que en poco más de 2 minutos y un eructo la traca continúa con «The Nu Temptations» y la punkpopera «Choose to Play«. Al final, otro par de coplas marca de la casa de estribillos coreables: «Winter Blues» (fantástica guitarras dobladas) y «Hazel Eyes«.

Pasa la escasa media hora que dura el disco y no ha dado tiempo a plantearte si está justificado el regreso de los autores de Neurotica. Básicamente porque has estado todo el rato bailoteando con las rodillas a punto de partirse, agitando la cabeza como el que lo hace con un refresco y dándole cera a la air guitar modelo Flying V que solo sacas cuando suenan Redd Kross.

Researching The Blues (LIVE ON KEXP)

Texto e ilustración por Barce (en la imagen Steve McDonald se jacta de nueva t-shirt).

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Content is protected !!