Cada cosa en su sitio. Todo en su lugar correcto.

Enorme expectación un lunes noche para ver a unos Radiohead que pasaban por Seattle para presentar The King of Limbs y para dejar bien claro que, guste o no y gusten o no, son la banda más influyente de los últimos 14-16 años.

Se encargaban de abrir la velada, Other Lives, sexteto indie-folk-rock de Oklahoma, con un sonido a medio camino entre Bon Iver y los propios Radiohead aderezados con toques de sus inevitables vecinos los  Flaming Lips y trompetitas western. Con barbitas y toda la parafernalia, os los podéis imaginar. Pese a todo estuvieron bastante correctos y resultones aunque reconozco que me dejé llevar por su propuesta  porque me supo fatal la total indiferencia y desatención con los que fueron recibidos.

Llegado el turno a Radiohead, lo primero que me llamó la atención mientras arrancaban con «Bloom» es la presencia en el escenario de dos baterías, al ya tradicional, carismático y bonachón Phil Selway se le sumaba Clive Deamer (músico que suele acompañar a Portishead en directo y que grabó las baterías del New Forms de Roni Size, ahí es nada). Incorporación que les aporta muchísimo en directo, especialmente bien paradas resultan las composiciones de The King of Limbs, disco con el que no he conseguido conectar en ningún momento y que en mi opinión es el más flojo y prescindible de los de Oxford y eso sí, que estaba llamado a formar el grueso de la actuación. Primero por ser su trabajo más reciente y segundo porque ya avisaba Ed O’Brien poco antes de comenzar la gira que se iban a centrar en sus dos últimos trabajos y así fue. Hasta 6 temas de KoL más otros 3 de la misma hornada o poco más recientes, a destacar de estos últimos «The Daily Mail» y otros tantos del cojonudo In Rainbows. Pese al cuerpo y brío que ganan las canciones de KoL en directo  cuando abordan coplas anteriores (incluídas las del mentado In Rainbows) el salto de calidad es abrumador. Concesiones como «Airbag», «Lucky», «Idioteque» o las delicadas y hermosísima «Pyramid Song» durante la cual una preciosa luz azul envolvió completamente el interior del  Key Arena y «How To Disappear Completely» todas ellas dulces caramelos imbatibles y exquisitos.

He de destacar «There There» donde además de los dos baterías ya comentados, tanto Johnny Greenwood como Ed O’Brien se hicieron cargo de un par de mini drum-sets y el resultado fue espectacular,  una preciosa melodía acompañada de una apisonadora sonora y más ritmo que en una conga de las que te monta en plena calle Carlinhos Brown. Increíbles los matices que arroparon al que fuera primer single de Hail to the Thief, podías sentir su sencillez y ligereza atronarte en el pecho y taladrarte las entrañas.

El escenario constó de un juego de luces tan sobrio como espectacular gracias a un muro LED situado tras la banda y un  montón de pantallas de vídeo colgantes de diferentes tamaños y formas que se movían proyectando luces o imágenes de los músicos actuando, por ejemplo en «You and Whose Army?» mostraban un primerísimo y desconcertante plano de uno de los ojos de Thom Yorke. Thom con el pelo larguísimo, relamido y recogido hizo gala de su curiosa y magnética personalidad durante las dos horas de actuación,  si bien no paró quieto, bailando y convulsionándose a su particular manera y demostrando estar fantástico de voz,  apenas se dirigió al público más que para dedicarle una canción a todos los seres humanos y otra a Johnny Greenwood que aunque no dio la más mínima muestra de ello en toda la noche, estaba bastante jodido de una mano o eso afirmaba Yorke. El guitarrista lleva lidiando y sufriendo el síndrome del túnel carpiano más o menos desde la época del The Bends (gran ausente de la velada)  quizás era eso a lo que se refería el  perspicaz Thom Yorke.

Una noche redonda, durante muchos momentos mágica como durante el apoteósico cierre con «Everything In Its Right Place» que fue sencillamente brutal y donde 17.000 personas se entregaron totalmente a una de las bandas de nuestro tiempo. Curiosamente y como nota personal he de comentar que cuando llegó el momento de irse pude ver a Mike McCready (Pearl Jam) que estaba situado poco más adelante de donde yo me encontraba y fue inevitable que se me cruzase un pensamiento ¿y si Radiohead en lugar de 2 horas tocaran 3 como hacen los  Pearl Jam? Pues que dejarían menos cosas en el tintero y volarían cabezas pero bueno, imagino que es como preguntarse ¿y si el último episodio de los Soprano durará 6 minutos más? ¿o Cómo conocí a vuestra madre unas cuantas temporadas menos? En fin…

Temas interpretados: Bloom · 15 Step · Airbag · Little by Little · Myxomatosis · The Gloaming · Morning Mr. Magpie · Pyramid Song · The Daily Mail · These Are My Twisted Words · Nude · Identikit · Lotus Flower · There There · Feral · Idioteque  – BIS 1 – How to Disappear Completely · Weird Fishes/Arpeggi · You and Whose Army? · Lucky – BIS 2 – Give Up the Ghost · Reckoner · Everything In Its Right Place.

Med Vega (Cada cosa en su sitio. Todo en su lugar correcto)

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