El pequeño Nickie de seis años jugaba ensimismado en su cuarto con la réplica de  un Cadillac del 54, regalo de su último cumpleaños, cuando de repente escuchó un sonido que le hizo aparcar a su querido caddy a un lado y levantar la cabeza sorprendido….

El crío ya estaba acostumbrado al Blues, en casa siempre había sonado a todas horas, en sus muchos y variados estilos. Su padre músico y melómano compulsivo tenía una teoría para que todo fuera bien, para que un hogar tuviera equilibrio y buenas vibraciones, el mejor remedio era la música, para cualquier momento u ocasión rutinaria de las que repetimos hasta la saciedad todos los días: levantarnos de la cama, ducharnos, vestirnos, hacer el desayuno, cepillarnos los dientes, limpiar la casa, lavar la ropa, hacer la comida, tender la ropa, preparar la cena, recoger la ropa, planchar la ropa, colocar la ropa en los armarios, lavarnos los dientes de nuevo, uff, etc, etc, etc.

Todas las cosas que según el, era lo que a la larga verdaderamente rompía relaciones y convertían el hogar en un auténtico infierno, un sitio del que te quisieres ausentar siempre. Por ese motivo, llevaba su “Secreto contra la Rutina” a rajatabla, había repartido por la casa, desde el mismo momento en que entró a vivir en ella, en cada habitación, trastero y garaje, reproductores de audio de todas clases y tamaños. Y cualquiera que estuviera bajo ese techo, debía respetar esa norma, ya fuera novia, mujer, hijos, padres o amigos.

Así que a través de la ventana de la cocina que daba al porche trasero los vecinos podían escuchar el  aullido de Howlin’ Wolf a la hora de la comida, mientras vislumbraban a la madre del pequeño bailar al ritmo del Blues de Chicago mientras preparaba la comida. O saliendo por la portezuela medio levantada del garaje entre golpes de herramientas y maldiciones del Sr. Curran , al no poder arreglar el cascado coche, ritmos con el sonido del West Coast de Los Angeles y la clase de T-Bone WalkerA Low Down Dirty Shame«, «Evening» «I’m Waiting for your Call«),  De Pee Wee Crayton, de Tiny Grimes, de Hollywood Fats.

Al mismo tiempo desde la ventana entreabierta del aseo, en el baño diario del pequeño Nick sonaban los ritmos de Nueva Orleans tocados por Eddie Guitar Slim  Certainly All«, «Sufferin’ Mind«…). Los miércoles por la tarde en el salón podía escucharse a Clarence Gatemouth Brown, mientras la abuela Curran jugaba su partida de Bridge con las amigas. Por las noches, se podía disfrutar del surrealismo hipnótico y guasón de Screaming Jay Hawkins mientras su madre descolgaba la colada de las cuerdas de la ropa. Así el pequeño Curran se empapó en el Blues, todos y cada uno de los días desde su nacimiento. Pero los gustos de su progenitor no se limitaban sólo al Blues, sus gustos eran muy amplios y muchas músicas diferentes pero «hermanadas» fueron formando al pequeño Curran: mucho Rhythm&Blues, Surf, Boogie, Rock&Roll, Rockabilly, Country&Western, Garaje… y siempre más y más Blues, Blues, Blues.

Rosco Gordon, Bobby Bland, Little Richard (Heeby-Jeebies) , Roy Brown, Wynonie Harris, Jimmy Lights, Otis Blackwell, Jimmy Witherspoon, Lloyd Price, Otis Rush, Earl Gilliam, Doc Starkes & His Nite Riders (Women & Cadillacs), Freddie King, Bobby Blue Band, Little Walter, The Sonics, AC/DC, Etta James, The Stooges, Nappy Brown, KISS, Billy Lee Riley, The Fabulous Thunderbirds con Jimmie Vaughan, Dick Dale, Ronnie Dawson, The Coasters, Clarence Frogman Henry, Ray Charles, Cliff Gallup   

Entre los temas que pueden escucharse en los enlaces arriba adjuntos están el completo de canciones originales que Nick Curran homenajeó a lo largo de sus trabajos, todos los maestros a los que rindió tributo, mejorando en algunos casos las originales.

Debería cundir el ejemplo para que muchos autodenominados músicos de hoy con el ego demasiado inflado, que creen saberlo todo, miraran más hacia atrás para aprender, en lugar de mirar tanto hacia abajo y verse sólo el ombligo.

Capítulo 2

…pero aquella tarde de verano, el pequeño Nickie se quedó escuchando muy atento, aquello le sonaba familiar pero era distinto… Esas notas punzantes, hipnóticas, saltarinas, alegres, que provenían del salón y que estaban acompañadas por una voz aniñada pero salvaje, eran entonadas con una voz cuyo fraseo destilaba un toque de chulería tan descarada que al pequeño le hizo sonreír de oreja a oreja. Se levantó hipnotizado  abrió la puerta del salón y entrando muy despacio, observó junto al viejo tocadiscos de su padre una funda de vinilo apoyada en el suelo, en la portada  salia un chaval jovenzuelo, sonriendo y agarrando una guitarra al hombro. El pequeño Nickie escuchó el tema hasta el final, cuando terminó, fue a buscar su guitarra de juguete, e intentó tocar aquellas mismas notas, la canción era «3 Hours Past Midnight« de Johnny Guitar Watson. 

Aún no era consciente de que aquella canción, la forma de frasear y sobre todo ese estilo tan crudo y salvaje de puntear la guitarra de Johnny Guitar Watson, le marcarían de por vida, aquello se convertiría en su sello identificativo. La verdadera base de su estilo.

Las únicas canciones que Curran grabó oficialmente de Guitar Watson en su carrera fueron «Space Guitar» en Nitelife Boogie (2001) y «Cold, Cold Heart» en Doctor Velvet (2003). Pero el hecho relevante es que muchas de las canciones compuestas por Curran están basadas en el mismo estilo de Guitar Watson, tocadas y cantadas como lo hacía el maestro. De hecho su estilo de puntear, de rasguear, de tocar sus riffs, tiene siempre la huella del estilo de Guitar Watson en todos sus temas. Desde el primer disco hasta el último, lo mismo da is es un Blues, un Rock o un tema Punk, Eso fue lo que le dio una personalidad, aparte de su gran voz, lo que le permitió diferenciarse de muchos guitarristas de Rockabilly y de otros estilos diferentes al Blues. Esto no quiere decir que no tuviera muchas influencias de otros tantos maestros de las seis cuerdas:

Esto no quiere decir que no tuviera muchas influencias de otros tantos maestros de las seis cuerdas: T Bone Walker, Guitar Slim, Otis Rush, BB King, Cliff GallupRandy Rhoads y muchos más, como todo buen guitarrista intentó absorber muchas influencias, pero el que más huella dejó en su estilo fue el de Johnny Guitar Watson.

Nick tocaba Blues salvaje al estilo Guitar Watson.

«Space Guitar» es un tema alucinantemente adelantado a su tiempo, muy poca gente lo conoce, o de un tiempo a esta parte se lo adjudican a Nick Curran, pero es un tema de un jovenzuelo Watson, aquí la original, que influyó como ningún otro guitarrista de la época en la experimentación y efectos de la guitarra moderna. El tema original es tan bueno que en la versión, Curran, no varió ni una nota.

«Cold, Cold Heart» es un viejo tema del gran Hank Williams que nadie parece conocer en la versión de Watson y por el que adjudican a Curran en muchos sitios como gran influenciado de Hank, pero ni ves nombran en todo el articulo a Guitar Watson,  con lo que se deduzco que muy poca gente rastrea las cosas y prefieren copiar lo que ya está escrito. Aquí está la demostración de que Nick Curran ni siquiera se acerca al tema de Hank Williams, haciendo una versión clavada a la de su maestro Guitar Watson.

«Those Lonely, Lonely Nights» es una canción compuesta por Earl King y que tiene la cadencia de Nueva Orleans, pero la versión que hace Guitar Watson es tan genial que supera a la original ampliamente en todos los sentidos, quedando como la versión clásica definitiva.

Este tema, «Please Don’t Leave Me«, compuesto por Curran tiene el mismo ritmo de Nueva Orleans del tema anterior «Those Lonely, Lonely Nights» pero se basa sobre todo en el clásico de Guitar Slim «The Things That I Used To Do» y es que en la técnica de guitarra de Johnny Guitar Watson y Guitar Slim hay muchas similitudes y puntos de conexión, ambos aprendieron a tirar de las cuerdas de sus guitarras con las manos desnudas para aumentar su volumen. Llegaron a coincidir en Nueva Orleans en la década de los 50, con lo que ambos aprenderían o copiarían, licks uno del otro.

«Lonely Nights» es un temazo compuesto por Curran que se basa en dos canciones con la marca Guitar WatsonSomeone Cares for Me» y «Don’t Touch Me«), modelos en los que basar su estilo propio, estilo que acompañó a Curran siempre. En «Beautiful Girl» Curran toma la línea melódica el «Gettin’ Drunk» de Guitar Watson para componer una de sus mejores canciones. Y es así con casi todos los temas, en todos se encuentran referencias a Guitar Watson, un genio que Nick descubrió y tuvo el talento de recoger el testigo para que lo descubran generaciones venideras.

Johnny Guitar Watson, un genio olvidado, con un estilo que era una barbaridad para los años 50, se adelantó una generación a su tiempo. Provocador nato siempre con actitud de chico malo, gafas de sol de marca y un sombrero, sus conciertos eran puro espectáculo, tocando la guitarra detrás de la cabeza, con los dientes o los pies.

Su influencia llegó a  innumerables guitarristas desde Jimi Hendrix, Frank Zappa, Eric Clapton, Jimmie Vaughan hasta el mismo Nick Curran.

Este homenaje a Nick Curran estaría incompleto si no se hubiera nombrado al que fue su maestro y le hizo poder desarrollar un estilo que le acompañó siempre.

Con el paso de los años el pequeño Nickie creció consiguiendo realizar muchos de sus sueños: tener su Cadillac, vivir haciendo todo lo que amaba, tocar la música que quería y ser un libre salvaje auténtico.

Eligió el camino del Blues para conseguirlo, o fue el Blues quien le eligió. Se ha largado como pocos pueden hacerlo, habiendo exprimido la vida al máximo, disfrutando, dándolo todo y mas, dejando una huella de su vida que da igual si es grande o pequeña, es tan pura y honesta, tan fuerte que perdurará en la memoria como una verdadera sonrisa, un trago de cerveza bien frio, o aquella chica tan especial.

Recuerdos tan grabados a fuego en la memoria que nada puede borrarlos. Por eso el chaval llamado Nick Curran para los que lo hemos conocido, y las generaciones que lo puedan descubrir, vivirá eternamente salvaje, rasgueando sus riffs y aullando el Blues en este o cualquier otro mundo.

Texto por Stormy Klinguer. Ilustración por Barce.

Desde Más Truenos nuestra más honesta gratitud por esta colaboración. Permitid que os invitemos a que os sumerjáis en los enlaces de este artículo y su inmensa calidad, enlaces en los que Klinguer se ha pegado una currada guapa recopilando y subiendo. Comprobaréis de primera mano las maravillosas influencias que empaparon al bueno de Curran e incluso puede que descubráis (como en mi caso) a un titán definitivo del Blues como es el tremendo maestro, Johnny Guitar Watson.

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