Kendrick Lamar no es una estrella del pop más, Kendrick Lamar no es un rapero con conciencia social, Kendrick Lamar es un artista sin parangón sobre una instrumentación bestial. Así, aunque con mucho más swag y mala baba, se definía el propio Kendrick Lamar. El mejor MC de su generación, y eso es algo que hasta el mismísimo David Bowie apuntó. El de Compton vuelve al ataque con DAMN., su cuarto trabajo si obviamos esa colección de demos y descartes que fue untitled unmastered. (lo que vendría siendo su Amnesiac, vaya), la continuación directa, y siempre complicada, de su mayor obra maestra, To Pimp a Butterfly.

Kendrick Lamar se apunta un nuevo tanto. Regresa con un trabajo empapado en furia y grandes temas. Kendrick Lamar vuelve a dar en el blanco. DAMN. maldita sea.

Lamar se sumerge más profundamente en su propia mente y el resultado vuelve a ser sobresaliente. Una obra saturada de furia y pasión, caos y corazón que destila alma de soul y poso psicodélico. DAMM. puede resultar más accesible que el tremebundo, inmortal e incomparable To Pimp a Butterfly, pero es sin duda condenadamente adictivo y estremecedor. El jazz, el funk y la poesía se hacen a un lado y se abre el caudal de la rabia, la crudeza, la violencia y el descaro. Puro conflicto, puro flow, pura clase.

Con pegarle un ojo al título de las canciones que conforman DAMN. salta a la vista que Lamar se ha tirado a la piscina para abordar grandes temas de la vida. Dios, el amor, la lujuría, la humildad, el orgullo, la sangre, el ADN, la lealtad, el miedo. Cuidado con FEAR. que quizá estamos hablando del temazo del año y lo más grande que ha compuesto hasta la fecha. No esperen encontrar grandes respuestas a estos temas, posiblemente el leitmotiv del álbum es el conflicto que siente Kendrick al afrontar estas cuestiones en su día a día y lo perdido y solo que se siente frente a ellos, pero sí que encontraran grandes letras. Muchas referencias al hip hop old school sin perder la pista del trap, guiños a 2PAC, crisis de fe, las tensiones con la fama, criarse sin un padre y una buena ración de beefs. Caña buena, caña sana.

Kendrick DAMN.

Colaboraciones bien metidas y mejor medidas para todos los gustos y palos, desde James Blake a Rihanna pasando por BADBADNOTGOOD, Zacari y hasta unos U2 que no quedan retratados. Eso sí, todos quedan ensombrecidos por la presencia y forma del de Compton, que para algo es su maldito disco. Ojo que U2 ni se acuerdan de cuando participaron en un tema tan redondo. Sin duda, su colaboración con más solera desde que se marcaran aquel The Wanderer junto a Johnny Cash para cerrar Zooropa.

Kendrick Lamar parece no tener techo y desde luego, hoy día, no tiene rival. DAMM. maldita sea. Quizás el artista en mejor forma del panorama internacional. ¿Qué no? Pínchate FEAR. y creerás.

Kendrick Lamar – HUMBLE.

Med Vega (but who the fuck is prayin’ 4 me?)

Nota de los redactores: Tenemos serias dudas sobre que nuestro autor, Med Vega, sepa a lo que se refiere cuando usa los conceptos: swag, flow, beef o trap. Reconocemos que lleva alabando a Kendrick Lamar desde que lo vio en directo y que siempre nos está dando la chapa sobre la grandeza de To Pimp a Butterfly, pero nos cuesta creerle cuando le leemos sobre rap o hip hop. Para nosotros siempre será un grunge trasnochado al que le molaban los Beastie Boys.  

Kendrick Lamar - DAMN.
4.7Nota Final

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