La moda de los dichosos vampiros la llevamos arrastrando desde el Siglo XVIII o por ahí, así que ya va siendo hora de hacerse a la idea de que es inevitable que siempre tendremos que convivir con ellos. Encima cada poco tiempo parecen contraatacar con poderosa virulencia dejándolo todo patas arribas, ya sea por medio de novelas, películas o series de televisión. Los vampiros, como nosotros, son cada uno de su satánico padre y de su endemoniada madre, por lo que los hay de innumerables calañas… ¿ejemplos? Max Schreck, Bela Lugosi, Christopher Lee, Klaus Kinski, Johnny Terroni, el de Barrio Sésamo que sabía contar, Chiquito de la Calzada o un aquelarre especialmente infame y de los más chupasangres, el compuesto por la familia de Jimi Hendrix a cargo de su legado musical.

Vamos a ver, el hecho es que han pasado unos 42 años desde la muerte de Jimi y anteriormente a este People, Hell & Angels se han atrevido a publicar compilaciones con temas incompletos, algunos solitos aislados y descartes atroces a los que el titán de Seattle jamás le hubiese dado el visto bueno pero ahora en 2013 nos vienen con la historia de un disco formado por grabaciones de estudio inéditas. Sospechoso, ¿no? Hoy en día hasta una vaca parturienta (aunque bien posicionada económicamente) es capaz de montar un grupo, citar a The Birthday Party y Robert Johnson entre sus influencias, luego grabar con Rick Rubin o Timbaland y sacar un disco que suene de cojones. Ahora, cuando hasta mi hermana chica te hace un mash up acojonante con el temita de los Cazafantasmas, otro de AC/DC, el Reason y el Pro Tools nos quieren vender un disco formado por grabaciones inéditas de Hendrix. ¿Qué hacemos pues? ¿Nos hacemos los suecos y nos tragamos la tarta del Ikea? Servidor de ustedes, tan desconfiado como ingenuo, ha picado y la verdad… la verdad es que conspiraciones e intenciones puramente mercantilistas a un lado, esto está de puta madre.

La calidad de las grabaciones, fechadas entre el ’68 y el ’69 justo entre la Experience y la Band of Gypsies vaya, es sencillamente fabulosa y ciertamente puede llegar a ser muy emocionante si uno consigue dejarse llevar, de nuevo, por esa guitarra, esa voz y el fuego que siempre fue capaz de provocar en nuestro interior el bueno de Hendrix. Por supuesto este material es muy interesante para jugar al ¿qué hubiera sido si… tal? o al ¿y si…cual? y a los estudiosos de Jimi le supondrán horas de diversión reconocer partes, temas o pasajes ya usados o quizás incluso opinar por dónde hubieran ido los intereses artísticos y musicales del malogrado genio de Seattle si la muerte no le hubiera encontrado aquel 18 de septiembre. A mi no me da para tanto, así que me quedaré sencillamente en el aspecto sentimental ¿tienen estas canciones capacidad para conectar con  sentimientos, estados de ánimo, emociones y/o épocas? En mi caso, sin duda.

Eso sí, al mismo tiempo he de decir que sin ser precisamente un inconsolable devorador de bootlegs y material póstumo de Hendrix (no he indagado nada más allá de algunos directos, el First Rays of the New Rising Sun, South Saturn Delta y la antología West Coast Seattle Boy para bien y lamentablemente Crash Landing y Loose Ends para mal) pues aún así casi la mitad de temas: “Earth Blues”, “Somewhere”, “Hear My Train A Comin’”, la cover de «Bleeding Heart» (original de Elmore James) , “Izabella”, «Crash Landing» o «Villanova Junction Blues» ya los conocía, pero tan cierto es eso como lo es que aquí suenan como nunca, acojonantes, repletos de matices, incendiarios, llenas de vida incluso. Igual el quid de la cuestión es que se trate de grabaciones inéditas y no de canciones inéditas, a saber. Especialmente magníficas me parecen la impactante y funky «Let Me Move You» que cuenta con la colaboración al saxofón de su amigo Lonnie Youngblood, «Hey Gypsy Boy» y su seductora línea de bajo (muy en la onda, quizás incluso emparentada con «Hey Baby» y «Mojo Man» con la ayuda de los Ghetto Fighters.

Está claro que no es la forma de iniciarse con la música de Hendrix, para eso siempre estará la TRILOGÍA en estudio de la Jimi Hendrix Experience y el Band of Gypsies pero para los que amamos y nos apasiona la estrella del rock más grande que ha existido jamás -y temores y desconfianzas a un lado- será una nueva oportunidad para pedir disculpas mientras besamos el cielo.

Texto y foto (totalmente innecesaria) por Med Vega (Always Purple)

Peace & Love.

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