Encuentro difícil que un asistente a una ceremonia con Jim Jones Revue pueda salir defraudado. O mejor dicho, no convertido. Nada. No inventan nada. Simplemente no tienen rival en lo suyo.

Jim Jones nos visitó este 23 de Noviembre a la madrileña Sala Arena a presentarnos su cuarta entrega The Savage Heart. Como era de esperar, ellos siguen con lo suyo. R’n’R 100% old school, como nos acostumbraron con su homónimo debut y en Burning Your House Down. Intensidad por todos los palos, bajo (Gavin Jay), guitarras (Rupert Orton), batería (Nick Jones), piano (Henri Herbert), y voz + pelotas a cargo del maestro de ceremonias Jim Jones.
Cuando antes me refería “old school” lo hacía en el sentido de ir pura y simplemente a por la esencia, a lo primitivo. JJR dan donde más duele y donde todo comenzó. Guitarras bien afiladas, solos oportunísimos, teclados y piano ardientes, y un frontman de esos que recordarás. Blanco, heterosexual, pero buscando a Little Richard por toda la sala. La banda es un perfecto engranaje londinense que consigue transportar 1956 a una distorsión a medias entre unos Zen Guerrilla y el gran Nick Curran que en paz descanse. Personalmente considero a Marcus Duran y su banda más punk y a Nick una vertiente más vintage, con más respeto por las formas y ejecuciones de Chuck Berry, Eddie Cochran o Link Wray. No será un servidor quien encasille a JJR como algo “más” moderno, pero siento una frescura más soul en la banda, pop incluso. También es cierto que este The Savage Heart es más accesible, más melódico. Discos como Burning Your House Down o su disco de rarezas y caras B Here To Save Your Soul eran más crudos e inmediatos. Puro Jerry Lee Lewis s.XXI.

En directo interpretaron temas de todos sus LPs. Fueron desgranando The Savage Heart mientras intercalaban a mitad de concierto trayazos como «Rock n Roll Psychosis«, “Another Daze”, la hipnótica “Cement Mixer” (siempre me recuerda a Jon Spencer Blues Explosion) o “Burning your House Down”. Del LP que presentaban, sonaron “Where da Money Go” (creo recordar que empezaron con esta), “It’s Gotta Be About Me”, la cachonda y pantanosa “Never Let you Go” muy Screamin’ Jay Hawkins, o “Chain Gang”. También sonaron “In & Out of Harm’s Way” que encajaría en los últimos discos de Tom Waits y “Eagle Eye Ball”, que para mi gusto, es lo que Mr. Danko Jones lleva intentando recuperar desde Born a Lion. Clausurando la velada, y con el personal hecho unos zorros tras dos encores, sonaron “Princess & the Frog” y “512” con todo el frente del escenario bailando como locos.

Recuerden, no está todo perdido. Jim Jones está aquí para quedarse. Más Truenos avisa, y el que avisa no es traidor.

Texto y fotos por Steven Basquiat

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