La última vez que el standupero Ignatius Farray pasó por el Planta Baja de Granada se le torció un poquito el final de su actuación. No vamos a entrar en detalles de lo que allí pasó, pero aquella situación provocó que un servidor le dijese al cómico canario algo del palo: Bill Hicks no se arrepentiría de algo así, Bill Hicks estaría orgulloso de esa vehemencia que has sacado esta noche”Ignatius estaba bastante preocupado, incluso tocado, y aún así no dejó de atender con una tremenda bonhomía a todo el que se le acercaba para pedirle una foto o un grito sordo, también accedió a concedernos un rato para que le hiciéramos la entrevista que hoy compartimos.

Juan Ignacio Delgado Alemany, Ignatius, referente del stand-up comedy español. Copresentador del programa de radio La Vida Moderna  en la Cadena Ser. Protagonista y creador, junto a Miguel Esteban y Raúl Navarro, de la maravillosa El Fin de la Comedia. Mencey en el exilio, canario ario. Un grande que no dudará en parodiarse a sí mismo hasta el extremo para hacer reír, un héroe que combate al miedo con comedia.

Mastruenos entrevista a Ignatius Farray

Ignatius Farray: OLRAIT! Yo creo que podemos hacer ahora la entrevista. Estoy aquí en la plaza con mi hijo pero yo creo que nos podemos apañar…

Más Truenos: Vale, estupendo. Antes de nada…

Ignatius Farray: ¿y esto qué haces lo grabas o algo?

MT: Bueno, como soy un puto inútil, lo estoy haciendo de una manera muy rudimentaria… te tengo puesto en manos libres en el altavoz del teléfono y al mismo tiempo grabo la conversación con el ordenador…

Ignatius Farray: Ah vale, qué bueno…

*MT: Antes de nada, gracias por prestarte a esta entrevista y enhorabuena por la serie porque en Más Truenos creemos que El Fin de la Comedia es una auténtica obra de arte. Cuéntanos un poco cómo nace este proyecto…

Bueno, pues El Fin de la Comedia precisamente surgió cuando yo tuve que ir a juicio para conseguir pasar más tiempo con mi hijo. En la serie yo digo que tengo una hija en vez de un hijo, por poner un poco de distancia. La verdad es que fue un hecho personal que imagínate. Un poquito delicado y tal… y de repente hablando con Miguel Esteban tuvimos la idea de que con eso también se podía hacer comedia. Llevar esa situación a una serie de comedia. Nosotros siempre quisimos hacer una serie de un cómico que se interpreta a sí mismo, antes incluso de que existiera la serie de Louie. De hecho Miguel Esteban y yo hicimos la serie que se llamó Todo el Mundo Quiere Ser Como Ignatius Farray, que no la conseguimos vender a ningún sitio y la colgamos directamente en Youtube. Hicimos siete episodios de cinco minutos cada uno. Eso sería un poco la génesis de El Fin de la Comedia, y luego lo que me pasa después del juicio fue el detonante para retomar aquella idea que tuvimos en su día y hacer la serie.

Por su lado, Miguel Esteban ya había trabajado con Raúl Navarro en otra serie que se llamó Perestroika, que tampoco tuvo éxito y que también se puede ver por Youtube. Total, que al final nos juntamos los tres y entre los tres ya fue suficiente para empezar a hacer El Fin de la Comedia.

* Esta pregunta te la habrán hecho 200 veces pero qué diablos… ¿dónde quedan los límites de la comedia para ti?

Los límites de la comedia… bueno, el código penal para empezar (Risas). Creo que sí que hay límites y pienso que en la comedia no todo vale. No hay ningún tema del que no se pueda hablar para hacer comedia pero sí que considero que no se puede hacer comedia de cualquier manera. No es tanto el tema como el tono. Hay tonos que son desagradables, de mala educación, que no vienen a cuento y que son impertinentes y ahí, no hay comedia. Digamos que el problema no es tanto del tema del que trates, sino de la manera de tratarlo… y bueno, tú mismo también fuiste testigo, que otro límite de la comedia es matar a una persona. (Nota: esto de matar a una persona viene de lo que comentábamos al principio que ocurrió en su actuación en el Planta, nadie murió… mejor no sacarlo de contexto).

“No hay ningún tema del que no se pueda hablar para hacer comedia pero sí que considero que no se puede hacer comedia de cualquier manera. No es tanto el tema como el tono.”

* Para nuestra web, Louis CK es un referente como también lo son Carlin, Pryor, Lenny Bruce, Bill Hicks, incluso Doug Stanhope… Por supuesto Faemino y Cansado. Vemos y sentimos algo de ellos en ti, pero ¿cuáles dirías tú que son tus principales influencias como cómico?

Para empezar Faemino y Cansado y Manolo Vieira en Canarias. Aquí se le conoce poco pero creo que realmente, a nivel nacional, es la primera persona que hace stand-up comedy, por encima de Gila diría. Por supuesto que Gila es un genio y es alguien que hay que tener en cuenta pero pienso que bueno, al fin y al cabo, tenía su personaje… pero hacer stand-up comedy de una manera moderna en España, yo diría que fue Manolo Vieira. En Canarias es un ídolo y para mí en la adolescencia fue un ídolo, igual que lo fueron Faemino y Cansado. La primera vez que yo me subo a un escenario fue para imitar a Javier Cansado. Para el viaje de fin de curso del colegio, otro chico hacía de Faemino y yo de Cansado.

Ellos fueron los primeros que me hacen sentir no sólo la ilusión de la comedia, sino la ilusión de formar parte de ese grupo de personas que hacen comedia, en el sentido que incluso me imaginaba que este grupo de personas tenían una vida especial o lo que sea… pero bueno que a esas edades te sirven de inspiración.

Luego por supuesto, Richard Pryor. Eso ya fue estando en Londres, yo me voy a Londres un poco a la aventura y fue lo que me acabó convenciendo a hacer comedia y dedicarme a ello. Ver a los cómicos ingleses en plan comedy clubs durante los dos años que yo me tiro allí y que coincidió con el inicio de El Club de la Comedia y Paramount Comedy en España. Pues en esa época comienza mi fijación por Richard Pryor y la verdad es que pasan los años y sigo considerándole más que Lenny Bruce todavía, realmente para mí Pryor es el punto de inflexión en el que el music hall y el vodevil se convierten en stand-up comedy.

* ¿Qué es para ti la libertad?

Pues es una especie de espejismo. Siempre pensé que una buena definición para el stand-up comedy sería el título de la película de Buñuel; El Fantasma de la Libertad. Porque realmente cuando actúas tienes esa sensación de libertad que es muy bonita. Además, a la vez que es inspirador yo creo que esa sensación se puede transmitir… que eres libre para hablar de lo que te apetezca, ya sean opiniones o cosas que te han pasado personales, pero siempre sintiendo esa libertad. Tarde o temprano te das cuenta de que eso es bonito pero no deja de ser un espejismo, que no hay que volverse loco tampoco, con eso ya es más que suficiente y no tiene por qué convertirse en realidad. Luego te bajas del escenario, y por supuesto, las circunstancias cambian. Pero allí arriba sí que sientes ese espejismo y que pienso que, al fin y al cabo, es a lo máximo que puede aspirar la comedia… hacer sentir esa ilusión.

“Siempre pensé que una buena definición para el stand-up comedy sería el título de la película de Buñuel; El Fantasma de la Libertad.”

* Retomando lo que nos contabas de tu tiempo en Londres, ¿es allí donde descubres que quieres o necesitas convertirte en cómico?

Sí, digamos que en la etapa de la adolescencia con Manolo Vieira, Faemino y Cansado, ahí es cuando te lo imaginas que puede ser guay. Pero realmente, yo nunca pensé que tendría la valentía de dar ese paso. Simplemente me lo tomaba a nivel de ilusión. Pero luego, viendo tan de cerca a los cómicos ingleses y sabiendo que en España se estaba poniendo de moda precisamente todo eso, la ilusión empieza a tomar cuerpo. Sí que es en Londres cuando yo pienso que a lo mejor mi vida es lo suficientemente de mierda como para no tener otra cosa y al no tener otra cosa pues tampoco te lo tienes que pensar dos veces. Te lanzas a la piscina y empiezas con las actuaciones. Si hubiera tenido otra ocupación, igual hubiera tenido dudas pero como no tenía otra cosa no me costó. Bueno, sí que me costó porque no soy una persona valiente de por sí, pero animado por estas circunstancias me sentí lo suficientemente fuerte y entre la espada y la pared como para ponerme a hacer comedia.

Hay que tener en cuenta que hace poco más de 15 años en España se pasa de la nada en cuestión de stand-up comedy a que en cualquier bar de cualquier pueblo se empiezan a hacer monólogos. Es un fenómeno que en algún momento tendría que estudiarse porque se propagó de una forma increíble.

*¿Qué consejo o recomendación le daría Ignatius a alguien que se quiere dedicar al stand-up comedy?

Pienso que lo importante es no hablar de lo que uno cree que es el stand-up comedy y no refugiarse en ciertos clichés y convencionalismos del género. En su lugar, hablar de lo que te da la gana hablar. No tratar ciertos temas porque parezca que tienes la obligación de hablar de ellos sino de verdad sentirte libre y hablar de lo que tú quieras.

También hay que ser consciente de que la comedia, realmente, es lo contrario al miedo y siendo así es bonita la lucha entre tratar los temas que te dan miedo y finalmente atreverte a enfrentarte a ellos. Un poco ahí es donde le ves el fin a la comedia, poder hablar de esos temas que te causan miedo, o de esas cosas más personales y animarte a tratarlos. Lo contrario de la risa no es el llanto, sino el miedo y hay que utilizar ese contrapunto para que te pueda servir y que se te ocurran cosas.

“También hay que ser consciente de que la comedia, realmente, es lo contrario al miedo y siendo así es bonita la lucha entre tratar los temas que te dan miedo y finalmente atreverte a enfrentarte a ellos.”

* ¿Alguna vez sientes que tienes que ir descartando material? ¿Cómo lidias con eso? ¿Temes que existan partes en tus shows que debas reciclar o abandonar antes de quemarlas?

La verdad es que en ese sentido, lo siento continuamente. La verdad es que me siento un poco avergonzado de no ser capaz de ir metiendo más cosas nuevas y muchas veces refugiarme en historias que habitualmente cuento. Sí que debería ponerme las pilas con eso. Un cómico debe tener la alerta de no acomodarse y atreverse a ir metiendo material nuevo. Muchas veces, realmente, lo que yo siento después de una actuación es remordimientos por no haberme atrevido a meter algo nuevo. Constantemente notas que tienes que tomar riesgos.

* En una ocasión escuché a George Carlin afirmar que el descartaba su material por completo de un año para otro, que es algo que me parece absolutamente genial. Chris Rock hace algo parecido o incluso más radical que ya me parece impresionante, pero luego tienes a Jerry Seinfeld que lleva haciendo lo mismo 15 años o puede que más…

Sí, Louis CK contaba eso y que le provocaba mucha inspiración saber que George Carlin cada año renovaba el 100% de su actuación. La verdad es que Seinfeld es un hijo de su época también. Sería interesante estudiar y comparar Seinfeld y Louie como series de televisión de cómicos que se interpretan a sí mismos y cómo al hacerlo, estás comparando dos sociedades completamente distintas. Seinfeld es un hijo de los 90, en el sentido de que en los 90 ya no existía el stand-up comedy como contracultura, sino que se había convertido en algo más mainstream. Ese stand-up precursor y contestatario se empieza a asimilar como algo más familiar y ahí aparece la figura de Seinfeld. Un tío muy guay, un cómico genial pero que ya no representa los valores antisistema que había antes, como por ejemplo con Lenny Bruce, sino que es un tío que bebe de los valores que le tocó vivir. Que surge en la época de Reagan en los 80, y es un tipo al que le mola la fama, el vivir bien, acomodarse y hacer comedia de eso.

Si tomas como ejemplo a Louie ya ves y notas que los valores cambian. Son dos cómicos igual de buenos, geniales, tanto Jerry Seinfeld como Louis CK que los pongo al mismo nivel pero cada uno es hijo de su época. Louis CK sí que tiene una austeridad que no la tiene Seinfeld. Seguramente Louis CK sí que tenga más vergüenza de sí mismo que Seinfeld. Vamos, Seinfeld es un puto ídolo de masas y con eso tiene suficiente pero esa vergüenza que sí que percibo en Louis CK le hace no fliparse demasiado.

* La impresión que nos queda viendo El Fin de la Comedia es que has puesto mucho de ti en ella. Hay mucha honestidad, mucha humildad y seguro mucho de tu vida cotidiana. Se hace muy difusa la línea que delimita la ficción y la realidad. ¿Cómo te sientes abriéndote de esa manera ante la cámara? ¿No te da pudor mostrarte tanto?

Pues esa era la intención. Sí que es verdad que hay personas que podría darles pudor verse tan expuestos y hombre, a mí también pero claro, este es el tipo de comedia que me hace ilusión hacer. Jugar con esta ambigüedad entre realidad y ficción, que esa línea no quede clara y exponerse mucho. Yo me voy sintiendo cómodo en tanto en cuanto hacer este tipo de cosas es mi ambición como cómico y realmente en la serie, esto era el reto. El tono de realidad, contar las cosas con mucha naturalidad, no hacer chistes, no forzar la situación para que haya comedia, sino que la comedia surja de una manera natural. Ser muy fiel a la realidad, tal y como pasaron las cosas, y a partir de ahí recrear eso en la ficción. Pero ya te digo sin sensacionalismos y sin extravagancias. Este es el tono de la serie y es algo que era premeditado, que era nuestra ambición.

La serie de Louie sí que es un referente y una inspiración, pero no tanto porque compartamos la base de que se trate de la vida cotidiana de un cómico interpretándose a sí mismo ni tampoco por el tono, lo es por la libertad narrativa que tiene esa serie. Los episodios de Louie no salen de un molde narrativo para hacer sit-coms, son muy libres, de repente te cuentan una historia que no tiene porqué terminar, te la deja a medias, o la puede continuar en otro episodio o no necesariamente. Es completamente libre a la hora de contar sus movidas y eso sí que nos sirvió de inspiración.

“El tono de realidad, contar las cosas con mucha naturalidad, no hacer chistes, no forzar la situación para que haya comedia, sino que la comedia surja de una manera natural.”

* En Más Tuenos somos muy de la editorial Dirty Works y tanto en la cabecera del programa de La Vida Moderna como en un episodio de El Fin de la Comedia, o en actuaciones te hemos visto enfundado en una camiseta de ellos. Incluso participaste en la presentación del Manifiesto Redneck ¿Qué tiene Dirty Works? ¿Te mola la literatura de los Harry CrewsLarry Brown y compañía?

Sí, me gusta mucho. Yo conozco esta literatura, sobre todo, a través de Javier Lucini de la editorial. Javier Lucini y yo somos amigos desde la universidad. Cuando yo llegué de Tenerife a Madrid para estudiar en la universidad, nos hicimos muy amigos ya desde el primer año de carrera y desde entonces tenemos esa complicidad. Ya en su día montamos él y yo un dúo que nos llamábamos dúo cinecittá y organizábamos movidas en la universidad. La verdad es que no soy muy buen lector y le tengo muchas ganas a La Maldición Gitana de Harry Crews y a otras que han publicado, pero conozco vicariamente estas obras por todo lo que Lucini me ha contado y yo me hago una idea de todo lo que significa este mundo y la verdad es que me gusta. Que una editorial como Dirty Works se haya atrevido a sacar todo esto adelante me parece una labor de héroe. Además de que todo está hecho con muy buen gusto.

A parte de esto, yo considero el stand-up comedy como un género americano, al igual que el jazz, yo considero que son artes que provienen de Estados Unidos. Quizá el cine también, aunque el cine sea más discutible porque tiene un origen europeo. Pero el stand-up y el jazz son muy norteamericanos, en el caso del stand-up hay raíces que se remontan a Mark Twain por ejemplo… y todo ese sabor americano y ese espíritu que a mí me gusta tanto, Dirty Works lo tiene.

* ¿Escribirás algún día el libro sobre reseñas de libros que has comprado y no te vas a leer? Mientras le hago esta pregunta se le echan encima varios chavales que le piden una foto y un grito sordo. Cumple con amabilidad y retoma la conversación justo donde la habíamos dejado.

Pues eso puede estar bonito. Lo tengo pendiente. En una ocasión, Borges, salvando las distancias claro, hizo algo parecido. Escribió prólogos de libros que no existen y a mí se me ocurrió lo de escribir reseñas sin leerme los libros.

* Como el nuestro es un magazine sobre Rock & Roll aunque atestado de sentido del humor y manga ancha, vamos a hablar un poco de música. Recordamos una mítica camiseta tuya… Ignatius ¿te gustan Franz Ferdinand y no tanto los Strokes?

Realmente no me gustan ninguno de los dos pero la frase me pareció graciosa -se refiere a una camiseta con el texto “me gustan Franz Ferdinand y no tanto los Strokes” -ndr- . Bueno, sí que los dos me llegaron a gustar algo en su momento pero la verdad es que ahora me avergüenzo un poco de ese sentimiento.

* Aquí somos muy fans de Prince y nos consta que a ti también te gusta. ¡Cuéntanos algo de Prince! Suelo decir que Prince es el Woody Allen del Rock & Roll…  porque eran bajitos, pero principalmente porque entregaban material nuevo cada muy poco tiempo y porque uno le cantó al incesto y el otro se casó con su hijastra…También compartimos tu teoría sobre Prince/Michael Jackson y Cindy Lauper/Madonna.

Pues Prince fue mi primer héroe musical. Tuve esa suerte y fue de rebote. En el pueblo, en el sur de Tenerife, allí la modernidad llegaba a través de la peluquería del pueblo. No sé en otros pueblos pero en el mío, el peluquero era el más moderno. Yo iba allí a cortarme el pelo y me quedaba con las movidas que le escuchaba. A través del peluquero de mi pueblo, que es quien me pasa el Purple Rain y muchos otros discos, yo descubro a Prince.

Me hace gracia ver a Michael Jackson y Madonna como los gemelos malvados que se vendieron a toda costa mientras que Prince y Cindy Lauper tuvieron un éxito más guay.

* En una ocasión le tiraste un mini de cerveza a Fangoria. Pero dinos, ¿a qué banda le tirarías un mini para que se separasen ya de una vez y dejaran de dar la turra?

Si te refieres a banda de música, pues al Canto del Loco por ejemplo… (Risas).

* En Estados Unidos no es raro que los festivales de música incluyan espectáculos de stand-up comedy. ¿Para cuándo Ignatius en el escenario Adidas del Primavera Sound?  ¿Te molaría algo así?

Pues sí que me molaría. Yo creo que es un fenómeno aún muy incipiente y que poco a poco sí que se está abriendo por aquí un circuito alternativo de stand-up comedy, al menos a nivel de salas. En Estados Unidos es algo que empezó hacia los años 90 y no sólo en festivales. Hay cómicos como David Cross que hacían de teloneros y abrían para grupos de música y ahora allí esto es algo muy habitual.

Estaría bien que el circuito nacional de stand-up comedy ya no sólo fuera las típicas discotecas que se apuntaron al bombazo y a esa burbuja que hubo en su día de los monólogos.

En mi caso particular, como mi mánager, representante y que también era mi pareja, Irene Serrano de Despechadas Pinchadiscos, por sus actuaciones conocía a gente de salas y del ambiente del indie o el Rock que no son las típicas que programan comedia habitualmente, podemos decir que hemos abierto un circuito por ahí. Que yo actúe en sitios como la Jimmy Jazz en Vitoria, la Fábrica de Chocolate o el Planta Baja en Granada viene de ahí. No creo que todo sea lo mismo y no toda la comedia puede meterse en sitios así. Por ejemplo, todos los que empezaron a renegar del Club de la Comedia, pues este tipo de cómicos igual no pegan en una sala de estas, pero sí que es el lugar para una comedia más alternativa en la que estamos metidos algunos cómicos y que sí que compartimos público y hay mucha afinidad con la gente que habitualmente acude a estas salas.

Realmente en España el stand-up comedy es un fenómeno que para llevar sólo 15 años está avanzando muy rápido y creo que pasos como que la comedia empiece a funcionar en circuitos musicales o que se abra y se empiecen a tender puentes entre el stand-up comedy de España y países como Colombia, México, Argentina… ciudades como Miami, es algo que está aún por hacer.

“Estaría bien que el circuito nacional de stand-up comedy ya no sólo fuera las típicas discotecas que se apuntaron al bombazo y a esa burbuja que hubo en su día de los monólogos.”

*Pues yo seguiría pero te voy a dejar que sigas con tus cosas. Muy agradecidos por este ratico, Ignatius. Sí que es verdad que tienes el corazón más grande de lo normal.

 

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