Sin orden ni concierto (que no hemos metido biopics de rockstars ni musicales) aquí comentamos una serie de películas que hemos considerado destacables de este 2012 al que le quedan 3 telediarios. No todas son redondas, de hecho ninguna lo es, el panorama actual cinematográfico es el que es pero como alguna nos ha emocionado y de otras se ha hablado mucho pues no queremos ser menos. Aquí  está el repasillo a las peliculillas del 2012 según Más Truenos.

* The Perks of Being a Wallflower – Stephen Chbosky

Inmejorable adaptación de la novela de mismo nombre dirigida por el propio autor de la misma. The Perks of Being a Wallflower es una de esas joyas que retratan con una certeza inigualable ese momento en que los muchachos se convierten en zagales, ese agridulce paso de la adolescencia a la edad adulta o al menos a su más inmediata antesala, una historia de cómo se forjan las personas y las personalidades, cómo evolucionan nuestros seres dejando atrás complejos e inseguridades para abrazar otro tipo de dudas existenciales. Una colección de citas, frases y diálogos memorables junto a unas actuaciones fabulosas que convierten este film en una experiencia deliciosa y de una collejura máxima. El trío protagonista funciona de maravilla. Logan Lerman está perfecto como Charlie, Ezra Miller sensacional como Patrick (todo un jefe que encima elige la University of Washington por la misma razón que optó un servidor) y Emma Watson está cautivadora y brillante como Sam. Completan el reparto con destellos de secundarios muy interesantes, especialmente un contenido Paul Rudd interpretando a ese profesor especial que todos hemos tenido y gracias al cual ahora amamos la lectura que será el que lance la sentencia que pondrá a más de un corazón listo y en guardia para luchar por lo que se quiere más que a la vida misma. También pasan por allí Joan Cusack que siempre llena la pantalla con su personalidad, sonrisa y calidez y el bueno de Tom Savini.

Mención especial requiere la música. Imposible concebir esos años de instituto que desembocarán en la universidad sin descubrir grupos que te acompañarán para siempre en tu vida y en tus recuerdos, iluminando momentos o llenando otros de melancolía. Así sonarán The Smiths, CrackerNew Order, Sonic Youth, Cocteau Twins o Galaxie 500, bueno, y por supuesto, Bowie.

Una absoluta delicia. Entre las colecciones que servidor no puede evitar alimentar (vinilos, cd’s, dvd’s, piececitas cada vez más minúsculas y punzantes de mi propio corazón) la que crece de manera más tajante es la de los años, pero aún así no puedo evitar sentirme cercano a las vivencias de estos jóvenes… y eso, duele.

Perfecta si se es/ha sido un chico tímido con un mundo interior enorme que rara vez tenía la oportunidad de compartir con la chica bonita a la que adoraba, ideal para la chica bonita que siempre escoge a pedazos de inútiles que la tratan como mierda, insuperable para eternos adolescentes en infinita búsqueda de una vida mejor y que son capaces de estar felices y tristes a la vez.

* Amour – Michael Haneke

El director austriaco deja a un lado su afán por escudriñar la perversidad del ser humano de muchas de sus obras (Funny Games, La Pianiste…) para entregarnos un crudísimo retrato del ser humano y el amor en la vejez, con un realismo extremo y un ritmo tenso pero pausado se nos muestra tal y como concibe Haneke una relación sentimental en la tercera edad, el amor y la devoción del uno para el otro cuando se ve sacudida por la irrupción de una enfermedad degenerativa.

Actuaciones sublimes, tanto de una Emmanuelle Riva que dejará atónito al espectador, como de un siempre solvente y aquí sencillamente perfecto Trintignat. Además la cinta cuenta con la presencia puntual de una de las reinas del desasosiego, Isabelle Huppert, como siempre desafiante cuanto menos.

Tan sencilla como devastadora, tan perturbadora como cercana, Amour, fue la galardonada con la Palm d’Or en Cannes este año, al igual que ocurrió con Dass Weisse Band anterior film de Haneke, considerable el palmarés que se está haciendo el aclamado director austriaco, jiji. Raro sería que en los Oscars no rascase nada si es que a alguien le interesan aún el tema Oscars tal y como está la cosa.

Eso sí, de lo que no cabe duda es que Haneke ha filmado la película ideal para emitir tras el programa de Juan y Medio.

* Beast of the Southern Wild – Benh Zeitlin

Poético canto a la naturaleza que pondrá en órbita a un ángel como el que es la jovencísima y repleta de talento puro Quvenzhané Wallis (9 añitos). Ella es la protagonista absoluta de una película en la que se dan la mano un desangelado realismo y la magia y fantasía más entrañable y arriesgada. Los científicos del futuro sabrán que hubo una Hushpuppy que vivía en The Bathtub

En algún lugar de la Louisiana más pantanosa existe una comunidad que se niega a vivir en el «mundo desarrollado», ellos son felices con lo que tienen y lo que el agua les ofrece. En esta «bañera» encontraremos a Hushpuppy y su padre, mientras ella se muestra optimista, llena de vida y con un corazón curioso de una pureza mágica, su padre nos parecerá el extremo opuesto, siempre malhumorado, gritando y asustando y con la sombra de la muerte planeando a su alrededor. Por otro lado, el mundo que les rodea ya no es lo que era, el polo norte se descongela liberando a las bestias salvajes del sur, así que la pequeña pero valiente Hushpuppy deberá demostrar de lo que estamos hechos las gentes del sur para hacerles frente. Emocionante desde el mismo momento que aparece el título impreso en la pantalla y con un ritmo que se adaptará a las maravillosas escenas e imágenes cargadas de poderío que la componen. Muy rica.

* Dark Knight Rises – Christopher Nolan

La última entrega de la épica trilogía sobre el mítico hombre murciélago como caballero oscuro puede ser quizás la más floja de las despachadas por el bueno de Christopher Nolan. Aún siendo todo un espectáculo y una película notable el hecho de saber que sería la última vez que el británico se pusiera tras las cámaras para dirigir las aventuras y desventuras de Batman y venir precedida de cintas tan fabulosas como Inception y por supuesto Batman Begins y The Dark Knight disparó las expectativas de propios y extraños hasta puntos insostenibles.

La verdad es que las expectativas no era lo único que se salió de madre y que le acabaría haciendo un flaco favor a Dark Knight Rises, la ambición desmesurada del proyecto resultó ser un peligroso aliado y nos encontramos que quizás se trata la existencialidad del héroe en demasiada profundidad, se mete alguna crítica al sistema financiero (ciertamente criticable hasta el hastío) pero como muy metida con calzador, sin ser el momento ni el lugar y luego existe un ansía excesiva de demostrar que Bane es un gran villano y para ello y probar su intelecto filosofea de más en sus encuentros con Batman. Eso  lastra el resultado y se pierde la naturalidad y el buen fluir de sus dos predecesoras, sin mencionar que el Jóker fue mucha tela y la pérdida de Heath Ledger una pena irreparable. ¿Se imaginan que en lugar del Espantapájaros el juez loco de Gotham bajo el yugo de Bane fuera el Jóker y una mayor presencia del inimitable payaso? Con todo, y repito, la realización es perfecta, el espectáculo enorme y ya la trilogía en su conjunto una auténtica pasada.

De lo que no hay duda es que con su cine, Nolan, ha insuflado aire nuevo a las películas de acción, otorgándoles un poso de dramatismo muy realista e incluso cercano, ofreciendo un halo de oscuridad tormentosa que casaba perfectamente con el personaje y la psique de Wayne/Batman, dotando a los personajes de personalidad en lugar de tan solo preocuparse en vender muñequitos y juguetes, devolviendo un lustre a un héroe que había entrado en barrena de forma absolutamente vergonzosa. La sombra de este buen hacer es tan alargada que ya ha tocado a otras sagas inmortales dentro de la historia del cine. Así el Bond de Skyfall es purito caballero oscuro o se vuelven a reiniciar las aventuras de Superman con el propio Chris Nolan como uno de los implicados. Esperemos que el hombre de acero corra una suerte similar al murciélago y vuelva a dignificarse su grandísima figura. Que ya lo decía Bill, Superman no tiene semejante.

* Holy Motors – Leos Carax

Si bien algunas de las películas más interesantes y bellas de 2011 eran homenajes o directamente declaraciones de amor al CINE (The Artist, Hugo…) durante 2012 se nos presentó la cinta francesa Holy Motors que le pega varias vueltas de tuerca al invento y sus sentimientos y se nos muestra como una especie de homenaje a todos los géneros cinematográficos o cuanto menos a todos aquellos que su director Leos Carax ha podido comprimir en las casi 2 horas de esta surrealista aventura. Bastante lejos de ser redonda o memorable, si podríamos decir que es, como poco, interesante y sorprendente.  Una sucesión de mini-historias a cada cual más extravagante sin más nexo que el de su protagonista Oscar (Denis Lavant) una suerte de actor/empleado que va viajando en limusina mientras va mutando en los más diversos personajes y enfrentándose a cuantas vidas o escenas se le asignen o se tope. No sería extraño que muchos que se acerquen a ella acaben describiéndola tal que así: «pues va de que hay 3 cubiletes y una bolita, un señor muy amable te enseña la bolita, pone uno de los cubiletes sobre ella, empieza a mover y entrecruzar los cubiletes, tu objetivo es mantener tu mirada fija sobre aquel cubilete donde sabes está la bolita, cuando el señor amable deja de mover los cubiletes, tu, completamente seguro de tus sentidos señalas el cubilete donde la bolita ha de estar sin dudar, acto seguido te levantan el cubilete y donde debería haber una bolita te encuentras a Lopera contando un chiste de Lepe».

Al que escribe, honestamente, le pareció interesante y curiosa, más ingeniosa que genial y con algún punto sutil bastante cómico (esas lápidas en el cementerio de Père Lachaise que resultan ser publicidad de sitios web por ejemplo). También es de agradecer que pese a ser francesa y buscar la nausea en alguna de las escenas no se cuente con Depardieu entre un reparto donde sí podemos ver a Eva Mendes, Kylie Minogue o Michel Piccoli.

* Argo – Ben Affleck

Ben Affleck continúa apuntalando una carrera como director la mar de interesante, si con Gone Baby Gone y The Town sorprendió a todos los que no veíamos en él más que a un actor al que podíamos denominar de limitado siendo generosos, Argo es la confirmación de que hay que tener en cuenta a Affleck para mucho más que tratar de salvar el universo mundo cuando Bruce Willis está de bajona.

La película aborda el rescate de 6 empleados de la embajada estadounidense en el Irán de finales de los 70 y el extravagante plan de rescate que Tony Mendez (Ben Affleck) y la CIA llevó a cabo para sacarlos del país. El plan era ni más ni menos que hacer creer que iba a rodarse una película (Argo) en Irán y hacer pasar a los empleados por miembros del equipo de filmación. Arropan a Affleck unos secundarios de excepción, los siempre estupendos, de enorme presencia escénica y que siempre dotan a sus personajes de un carácter especial: John Goodman, Bryan Cranston y Alan Arkin.

Affleck teje durante 2 horas una obra de intriga rocosa y consistente, alimentándola con la dosis justa de humor (grande Arkin) para que el interés en la preparación del plan y su ejecución no decaiga en ningún momento pero sobre todo desarrollando el suspense de la cinta con la habilidad necesaria para dejarte pegado a la pantalla hasta el final.

Argo está basada en hechos reales y uno de sus principales aciertos es el ritmo, completamente adaptado a los tiempos del film, sin dejar de ser excitante en ningún momento se torna frenético que es uno de los principales problemas que cuentan los thrillers actualmente. Todo fluye, todo funciona ¿para qué vueltas de tuerca forzadas? Bien Affleck, así sí.

* Moonrise Kingdom – Wes Anderson

Salvando Fantastic Mr. Fox (2009) nunca he conseguido entrar en el particular universo cinematográfico de Wes Anderson y eso que lo he intentado tanto con Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001), The Life Aquatic with Steve Zissou (2004) o The Darjeeling Limited (2007). El caso de Moonrise Kingdom en cambio ha sido bien diferente y disfrutable y eso que Anderson no ha variado un ápice su forma de hacer las cosas, de modo que empezaré a preocuparme…

A Moonrise Kingdom podemos encontrarla justo en las antípodas de la propuesta antes comentada de Amour, caras opuestas de una misma moneda, en la cinta de Haneke todo es hiperrealismo, vejez y ocaso mientras que aquí hay fantasía, juventud y amanecer. Sí que comparten el tema central como motor de todo cuanto ocurre en ambas, el amor, pues claro.

Centrándonos en la película de Anderson, usa sus ingredientes típicos y cuenta con un amplio reparto con espadas de primerísimo nivel a su servicio como son Edward Norton, Bill Murray, Harvey Keitel, Frances McDormand, el crack Bob Balaban  o Bruce Willis aunque el queso se lo reparten y comen los dos jóvenes protagonistas.

En una islita allá por Nueva Inglaterra un chavalín (Sam) abandona los boy scouts para huir con su amiga de correspondencia (Suzy). Durante su escapadita Sam usará sus conocimientos campestres para sobrevivir en el bosque y brotará el amor entre los dos mozuelos. Debido a la tierna edad de los fugados, la familia de ella, los scouts, los servicios sociales y las fuerzas del orden (aquí está Bruce Willis como un campeón) les perseguirán y pondrán diques y trabas al amor. Una tierna historia con toques de fantasía sobre la infancia y el amor de dos jovencitos de los comúnmente tildados como raritos que encontraran consuelo el uno en el otro.

* Life of Pi – Ang Lee

Life of Pi cuenta con un aluvión de imágenes y escenas de auténtico poderío, poesía tridimensional,  una experiencia visualmente bellísima que además tiene alma y deja poso. Un joven de curiosa y sana espiritualidad, Pi, cuya familia tiene un zoo en la zona francesa de la India decide trasladarse con los animales a Norteamérica donde esperan encontrar una vida mejor, lamentablemente el navío en el que viajan sufre un accidente y Pi acaba en medio del pacífico acompañado de algunos de los animales que transportaban y entre ellos, Richard Parker, un implacable tigre de bengala.

Un viaje que será mucho más que físico, será vital, una impresionante fábula sobre la fe, los límites del ser humano, las ganas de vivir y la madurez. Además la película funciona a las mil maravillas desde una perspectiva más cercana y personal…a ver, imagínense que el tigre con el que comparten balsa es la típica relación «complicada» de Facebook, vaya, una de esas relaciones en las que vemos reflejados nuestros propios sentimientos en los ojos de la otra persona en lugar de escuchar y entender lo que realmente nos trasmiten o quieren decir…

El ritmo es vibrante, sobre todo desde el naufragio pese a lo reducido de la localización donde Pi y Richard Parker deben convivir, claro ¿cómo no va a ser adrenalínico compartir unos cuantos metros cuadrados con semejante criatura salvaje? Un cuento donde la percepción, la realidad, la verdad y la fantasía navegaran juntos durante un viaje increíble.

Sorprendentemente aparece Gérard Depardieu pero sale haciendo lo que mejor sabe hacer, dar asco, caer mal, ser despreciable.

* The Hobbit – Peter Jackson

Tras algún retraso y una decisión cuanto menos arriesgada, como ha sido la de dividir la historia del Hobbit en tres películas siendo un libro de poco más de 300 páginas, estas navidades llegaba al fin el retorno de Peter Jackson a la Tierra Media. He de reconocer que sin ser un gran fan de la trilogía del Señor de los Anillos de Jackson (la de animación en cambio sí que me gustó mucho siendo yo mocoso) siempre he acudido al cine para ver cada una de sus entregas al poco de ser estrenadas y con The Hobbit no ha sido diferente.

Emocionante reencuentro con algunos personajes y lugares que hará las delicias de los amantes del libro y de la saga cinematográfica pese a sus licencias. Otra buena adaptación de la obra de Tolkien por parte de Jackson aunque tarda en arrancar más de lo recomendable. La acción es técnicamente impecable y la elección de Martin Freeman como Bilbo un gran acierto.

* Laurence Anyways – Xavier Dolan

Laurence Anyways es ante todo una película bellísima. El jovencísimo director, guionista y actor canadiense Xavier Dolan despacha con ella su tercera cinta y no sólo da continuidad a las más que interesantes J’ai Tué ma Mère (2009) y Les Amours Imaginaires (Heartbeats) (2010) es que nos ofrece, ojo, ¡con 23 añitos! una obra de una madurez y consistencia absolutamente abrumadora. Una preciosa historia de amor (quizás) imposible que es mucho más que eso, ya que sobre todo es una historia de HONESTIDAD y amor primero con uno mismo y desde ahí con todos los que nos rodean. La odisea de Laurence (un gran Melvil Poupaud) por encontrar su identidad y ser fiel a ella, la lucha de levantarse cada mañana con el fin de algún día finalmente ver en el espejo lo que realmente siempre se sintió y cómo toda esta metamorfosis y ese viaje que enfrenta a los ojos que le miran o las gentes que le juzgan con lo que le dicta el corazón afectará a todos los que forman su mundo, empezando, claro está, por su pareja Fred (una no menos magnética y estupenda Suzanne Clément). La honestidad, esa cualidad tan en desuso hoy día y sin la que jamás será posible tan siquiera atisbar una pizca de eso que algunos llaman felicidad. La honestidad, esa cualidad tan temible cuyo precio puede parecer alto pero sin la cual nunca habrá sincera y verdadera recompensa que queda retratada a la perfección en este brillante trabajo de Dolan. 23 añitos, madre mía, 23 añitos que le valen para dirigir y escribir una obra dónde se reconocerán destellos de grandes cineastas como Bergman, Wong Kar-Wai, Almodóvar o el mismísimo Orson Welles pero siendo fiel a la vez a su propio estilo y estética. Impresionante.

* Intouchables – Olivier Nakache & Éric Toledano

Vale, es de 2011, pero he visto que está entre las nominadas de los globos de oro de 2013 y la película es tan bonita, tan de despertar los mejores sentimientos que guardamos en nuestro interior y tan colleja que siempre será un placer hablar de ella o recomendársela a alguien, si es que queda alguien a quién hacerlo que Intouchables es hoy por hoy la película de habla no inglesa más taquillera de la historia, de acuerdo que ahora el precio del cine es tal que ese dato es prácticamente irrelevante pero el éxito de la cinta francesa del tándem NakacheToledano es innegable.

Una historia de amistad a primera vista imposible, la de un rico tetraplégico interpretado por François Cluzet y un emigrante senegalés con pasado delictivo y residente en la banlieue parisina. A pesar de las tremendas diferencias entre ambos surgirá una preciosa amistad que enriquecerá las vidas de los dos y dejará un reconfortante sentir en el espectador. Un ejemplo de cómo enfrentarse a los dramas de la vida con una sonrisa y toneladas de naturalidad como principales armas.

Intouchables es junto a Take Shelter de Jeff Nichols y protagonizada por un desconcertante y maravilloso Michael Shannon (Van Alden en Boardwalk Empire) o la también francesa La Guerre est Déclarée, dirigida por Valérie Donzelli y escrita, protagonizada y vivida por ella misma y Jérémie Elkaïm son algunas de las muy buenas películas que nos dejó el anterior 2011 y que si no menciono reviento.

En el apartado de decepciones, para el que escribe y de vuelta al 2012, las principales fueron los casos de De Rouille et D’os y Looper. De Rouille et D’os a pesar de contar con una interpretación impresionante de la siempre hipnótica y bellísima Marion Cotillard supone un paso en falso por parte de su director, Jacques Audiard, que venía de facturar dos películas cojonudas: De Battre mon Coeur S’est Arrêté  (2005) y Un Prophéte (2009) y ahora para su último film decide apostar por unos terrenos más propios de González Iñárritu. Una pena (tras otra).

Looper es una película de acción y ciencia ficción que por alguna razón que no alcanzo a comprender tras verla se le dio un bombo excesivo y se vendió como una de esas cintas del género que hay que tener en cuenta (Blade Runner, 12 Monkeys, la más reciente Inception…) Si bien se trata de un film entretenido donde Bruce Willis vuelve a demostrar que es el jefe a la hora de pegar tiros aunque ya va teniendo una edad y que Paul Dano es uno de los mejores actores de su generación, hay que reconocer que hay tal número de desbarajustes, de incoherencias y de trampas que se queda todo en muy poquita cosa.

En cuanto a cine nacional, nos gustaron Grupo 7 de Alberto Rodríguez, realizador que comenzó dirigiendo grandes ideas sin apenas dinero que no recursos (véase El Factor Pilgrim) y ahora con más financiación demuestra dirigir con mucha clase. También hemos de mencionar el caso de Carmina o Revienta debut como director del televisivo Paco León y protagonizada por su propia madre y su hermana que significó una nueva forma de hacer las cosas al estrenarla simultáneamente en cines, en Internet, DVD…por todos los medios vaya, facilitando al que quisiera verla el hacerlo y por un precio muy competitivo, cosa de agradecer teniendo en cuenta los tiempos que vivimos y lo cada vez más caro y complicado que resulta ir al cine. Ojo, y la música es de Pony Bravo.

Por Med Vega.

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