En la historia de la música popular existe una extraña especie de artistas empeñados en escribir su propia página en contra de las corrientes dominantes, una estirpe de inflexibles e inquietos individuos capaces de crear sus propios universos guiándose por el instinto al margen de la tendencia.

Músicos que, a pesar de romper los esquemas establecidos o precisamente por ello, fueron vilipendiados y ninguneados por la industria y la prensa.

Músicos lo suficientemente tercos como para hacer frente a estas adversidades y sentar cátedra aún sabiendo que el mundo tardaría años en darles la razón, en el mejor de los casos.

A esta lista de músicos pertenecen los nombres de Charlie Parker, John Coltrane, Ornette Coleman, Charles Mingus, Bod Dylan, Brian Wilson, Captain Beefheart, Frank Zappa, Camarón, Enrique Morente, John Cale o Mark Smith, entre tantos otros.

Lo realmente excepcional es hacer coincidir a varios de estos nombres en una misma ciudad, como sucedió a mediados de los 60 en Lancaster, donde el excéntrico genio Frank Zappa hizo migas con nuestro protagonista, el irrepetible e inimitable Don Van Vliet, aka Captain Beefheart. Ambos escribieron juntos una serie de canciones (recopiladas en la colección Old Masters) y hasta una película (como unos Dalí y Buñuel psicodélicos), «Captain Beefheart Vs The Grunt People«, que serviría para inspirar el pseudónimo de Don y que nunca vió la luz (al menos hasta donde servidor alcanza a saber). Su relación se rompió tiempo después y tardaría un par de décadas en arreglarse, al menos oficialmente.

El Capitán, por su parte, fue reclutando músicos locales desde inicios de 1965 hasta conformar la primera alineación de la Magic Band. Poteriormente, Beefheart despacharía indiscriminadamente a cualquiera de los músicos que no mostrara el interés y aptitud que el líder les exigiera.

Entre 1965 y 1966 la Magic Band extendería su campo de acción actuando en el cartel del Hollywood Teen Fair o en salas míticas como la Avalon Ballroom de San Francisco. Pronto llamarían la atención de la multinacional A&M, con la que editarían dos singles, «Diddy Wah Diddy» de Bo Diddley y «Moonchild«, con escasa repercusión comercial fuera de la escena local angelina. Así, dada la incipiente necesidad del Capitán por alejarse de convencionalismos populares, no es de extrañar que la todopoderosa A&M desechara las maquetas para el debut de la banda y los expulsara alegando que su contenido era demasiado experimental.

Por suerte, Buddha Rds (filial de Kama Sutra) de mano de Bob Krasnow mostró interés por dicho material, más comercial que cualquiera de los siguientes álbumes de la banda en los 60. ¡A saber qué cara habrían puesto en A&M de escuchar las demos de obras posteriores como Mirror Man o Trout Mask Replica! Ambas colecciones mucho más extremas, a mitad de camino entre el blues del Delta y el free-jazz.

Safe As Milk es un disco, en cualquier caso, excelente. Más cercano a la simpleza del blues profundo y primitivo («Sure N’ Yes I do«, «Plastic Factory«) que a la improvisación del free-jazz, contiene reflejos del psych-rockZig Zag Wanderer«), unas primeras incursiones en el universo polirrítmico africano que la Magic Band desarrollaría de manera brillante con posterioridad («Abba Zabba«) y hasta inflexiones soul propias del doo-woopI’m Glad«). Utilizan recursos de época como el fuzzDropout Boogie«), maneras sureñas típicas del country («Yellow Brick Road«), incluso introducen elementos freaks como el theremin gracias a Sam Hoffman, supuestamente amigo del inventor de dicho instrumento («Electricity«, «Autumn’s Child«) pero siempre añadiendo una complejidad rítmica que sería a partir de entonces su seña de identidad. Aunque por encima de todo está la voz de Don, el instrumento determinante en el sonido Beefheart, una garganta portentosa capaz de extenderse en un rango de cuatro octavas y media, pasando de la caverna de la que salió Howlin’ Wolf al silbido de un tren en apenas un par de segundos.

Los mejores hallazagos del LP se encuentran en las citadas «Electricity» y «Abba Zabba«, en «Grown So Ugly«, «Where there’s a woman» y el resto de bonus, «Safe As Milk«, «On Tomorrow«, «Big Black Baby Shoes» o «Flower Pot«, añadidos como apéndices en la edición en Cd de 1999 y pertenecientes a las sesiones de Mirror Man, del mismo año 1967. Basadas en unas guitarras fracturadas que se asientan mínimamente sobre las inquietas bases polirrítmicas, las canciones son excusas expresionistas dispuestas anárquicamente sobre el espacio/tiempo, del mismo modo que Don haría dibujando los cuadros que lo retirarían de la música en 1982. Suponen indescifrables alusiones subversivas, propias de un carácter surrealista y experimental como pocos, presentadas aquí en su forma más primaria. Safe As Milk contiene las semillas en bruto del sonido de la Magic Band, dejando al descubierto las raíces de las cuales crecería una música única, tan bella como extraña.

El disco lo producen, no sin dificultades, el citado Bob Krasnow de Buddha y el reputado Richard Perry (Carly Simon, Ringo Starr) que aquí debutaba en tales artes, y lo hicieron de manera milagrosa visto el resultado, ya que la mezcla, que pasaría a montarse de una mesa de 8 pistas a una de 4, mantiene intacta su calidad. La plantilla que ejecuta tal repertorio incluye, además del Capitán, a Alex St. Clair a la guitarra, Jerry Handley y John French, prodigios al bajo y batería respectivamente, el citado Sam Hoffman y nada menos que Taj Mahal ayudando a la percusión. Precisamente Taj Mahal presentaría a la banda a un primerizo Ry Cooder, quien toca las segundas guitarras y ejerce como traductor de las indicaciones de Don Vliet al resto del equipo.
Como última anécdota para engordar la leyenda, 8 de las 12 canciones aparecen coescritas a medias con el poeta Herb Bermann, aunque se sospecha que usaba ese pseudónimo para despistar a la editorial que registraba sus canciones y ganar credibilidad frente a la banda, ya que varios miembros del grupo aseguran haber sido presentados al tal Herb, siendo este en cada caso una persona diferente.

Si Trout Mask Replica es la obra capital de Captain Beefheart, una masterpieza marciana, Safe As Milk es su hermano terrenal, su homónimo campestre. A mi juicio más disfrutable.

Texto e ilustración por Zorro de la dehesa (@zorrodeladehesa)

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